¿Por qué reivindicamos a Felipe Vallese?

22 agosto, 2012 at 15:31

Felipe Vallese tenía 22 años cuando fue secuestrado, torturado y desaparecido. Era delegado de la UOM desde 1958 cuando tenía tan solo 18 años en la fábrica TEA S.R.L. Paralelamente con su actividad gremial había sido fundador de la Juventud Peronista que lideraba Gustavo Rearte.

A partir del golpe del 55 se había sumado a la Resistencia Peronista que comenzaba la lucha por el regreso del general Perón. Su peronismo venía desde su niñez: desde los 8 a los 13 años, vivió en uno de los tantos hogares para niños de la Fundación Eva Perón. Vallese fue secuestrado frente al número 1776 de la calle Canalejas del barrio de Flores, hoy rebautizada con su nombre.

La justicia a instancias de su familia y de la UOM reconstruyó el camino hacia la muerte hasta la comisaría de Villa Lynch donde desaparece después de ser terriblemente torturado. Su cuerpo jamás apareció pero su nombre desde entonces simboliza lo mejor de aquella juventud trabajadora, que fue pionera y cabeza de la gloriosa JP, leal a su líder Perón, juventud, sindicalmente organizada y que no reparó en sacrificios por la defensa de sus ideales y que al final logrará en 1973 la vuelta del líder máximo de movimiento. En todas la Resistencia se hizo famosa una consigna que decía “Un grito que estremece, Vallese no aparece”.

El salón de actos de la CGT, en el que tantas veces nos hemos reunido, lleva su nombre como símbolo de la Resistencia Peronista.

En el 50º aniversario de su desaparición física hemos decidido realizar un multitudinario acto en homenaje al compañero Felipe Vallese. Porque entre los miles de jóvenes trabajadores que integramos la Juventud Sindical se encuentran su lucha y sus ideales. Es por eso que decidimos que Felipe Vallese sea un símbolo de nuestra militancia.