Llegó la hora de los trabajadores…

30 abril, 2011 at 6:48

La fiesta de los trabajadores demostró el nivel de conciencia y de organización en que se encuentran los trabajadores argentinos. Junto a nuestro líder Hugo Moyano, cientos de miles de compañeros nos acercamos a la 9 de Julio para homenajear a los mártires de Chicago. Para cantar el himno y la marchita, para pedirle a nuestra presidenta que se presente como candidata para su reelección en octubre y para ratificar nuestro compromiso con el secretario general de la CGT.

Morocho Irene Haimovichi‏ (Este texto fue leído en el acto del 29 de abril en la de Julio, por Jaun Carlos Schmidt. Su autora es delega de la redacción del diario La Nación.)

Desde muy temprano las nutridas columnas de trabajadores y organizaciones político-sociales iban extendiéndose en forma paulatina desde la avenida Belgrano hasta Constitución, en un marco de alegría y solidaridad. Claro que el color verde del sindicato de Camioneros era el que más se hacia sentir entre todos los que se acercaban.
A pesar de todo lo que se estuvo diciendo antes del acto, era claro el sentido de tamaña celebración. Las familias se mezclaban con los compañeros y algunos transeúntes que se dirigían a sus trabajos, no podían evitar sonreír frente al clima que se respiraba. La Juventud Sindical ubicada al costado de la avenida, era parte importante de esa fiesta donde todos compartíamos la expectativa por la presencia de Hugo Moyano. Los movimientos sociales presentes, demostraban con su presencia la madurez y convicciones del campo nacional y popular en esta hora.

Alrededor de las 13hs subió al escenario y como él lo había anticipado, explotó la 9 de Julio en cantos y aplausos en apoyo a ese hombre que tanto ha sabido hacer por la dignidad de los trabajadores argentinos. Al himno, le sucedió un recordatorio por los mártires de Chicago y después Juan Carlos Schmidt, secretario general de Dragado y Balizamiento, leyó un texto de una delegada de base que refiriéndose a Hugo decía: “Ya sé que no necesita defensa, que tiene la piel dura, que los suyos salen a pegar y patear enojados con la injusta mirada que no mide igual a morochos y blancos, que convierte en sospechoso a todo aquel que se agremia, a todo el que se asume voz de los trabajadores, los oprimidos, los descamisados diría Eva”. Simplemente pedía respeto hacia la figura de ese hombre que ha sabido representar y defender los derechos de los trabajadores mejor que nadie en los últimos 20 años. Porque los que estábamos ahí, sabíamos que cuando lo acusan a él nos quieren empujar a nosotros a la miseria.

La carta enviada por nuestra presidenta y conductora Cristina Fernández de Kirchner fue lo que le siguió. Escrita el día en que se cumplían seis meses de la desaparición física de Néstor Kirchner, nos trasmitió su saludo y se refirió a ese gran hombre que nos miraba desde el cielo y que con humildad y sin expresar quejas, supo conducir los destinos de nuestro país hacia un destino de “Nación, Patria y Pueblo”. Un país donde fue posible ubicar en la casa Rosada los cuadros de Allende, el Che, Rosas y Tupac Amarú, porque él antes bajó el cuadro del genocida de Videla. Un país donde mientras haya alguien a quien le falte un salario digno, nos dejará esa tarea como un legado a cumplir, por el que él nos fue dejando jirones de su vida.

Los aplausos fueron el prólogo a las palabras del compañero Moyano. Agradeció a todos, aunque por la cantidad se volvía imposible nombrar a cada una de las organizaciones gremiales y políticas que estaban presentes. Pero agradeció sobre todo a los principales protagonistas de la fiesta del trabajo de quienes depende la existencia de las organizaciones gremiales y de la CGT, que no son otros que los trabajadores. Recordó el aniversario de la huelga del 27 de abril del 1979, donde un grupo de dirigentes sindicales se jugaron la vida para llevar a cabo el primer paro general a la dictadura genocida. El paro de “los 25”, entre los que se encontraba el sindicato de Camioneros, fue parcial por el miedo que reinaba en gran parte de la sociedad, por la dictadura que asesinaba y desaparecía trabajadores. Pero reafirmó con su ejemplo, que en nuestra patria siempre habrá hombres dispuestos a pelear por lo que nos enseñaron Perón y Eva Perón, y sembraron el fin de esa dictadura. Porque la lucha gremial no se agota en una conquista ni en una derrota, sino que debe ser una constante. Por eso el 1 de mayo fue a lo largo de la historia una jornada de resistencia hasta la llegada de Perón, donde la dignidad hacia los trabajadores transformó esa conmemoración en una fiesta. Eso es lo que nos devolvió Néstor Kirchner el 25 de mayo el 2003 y eso es lo que los trabajadores no vamos a olvidar nunca.

Repasó también la enorme valentía de ese hombre que “con un arco y una flecha se enfrentó a los tanques de la OTAN” para negociar la deuda externa y consiguió una quita del 70%. De la misma forma que le pagó al FMI para que no metan más sus narices en nuestro país. Era el mismo que a los pocos días de asumir, cuando la CGT fue a verlo para pedirle la posibilidad de discutir salarios en paritarias, también lo considero justo desde su rol de presidente de la nación, siendo consciente de la responsabilidad que esto implicaba para las organizaciones sindicales en el crecimiento de la economía argentina, pero con una profunda fe en el pueblo peronista. A pesar de algunas discusiones y de la falta de solidaridad de algunas patronales que solo buscan la ganancia inmediata, la CGT a demostrado responsabilidad suficiente, que se ven reflejada en el crecimiento constante de nuestra economía. Allí los hombres del movimiento obrero han dado muestras suficientes de su capacidad para ser partes de la conducción de este proceso. Por responsabilidad, lealtad y firmeza.

Repasó luego las revolucionarias mediadas tomadas por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, como la estatización de los fondos de pensión y la AUH. Casi la totalidad de la población infantil de nuestro país hoy recibe las 15 vacunas correspondientes. Por eso es una medida revolucionaria. Por eso llaman la atención las críticas de algunos medios o dirigentes políticos que en los 90 alababan un modelo que generaba hambre y desocupación. Muchos de los que hoy se erigen en la salvaguarda moral de la Nación y suelen condenar a nuestros dirigentes antes de que exista causa alguna, ayer eran cómplices de la dictadura genocida y hoy se niegan a realizarles la extracción de sangre a dos jóvenes sospechados de ser hijos de detenidos desaparecidos. Se erigen en fiscales morales de los argentinos porque sus intereses son inconfesables.

Hugo remarcó que estas reflexiones son producto de los análisis que se vienen realizando desde la CGT. Porque cuando muchos daban loas al neoliberalismo, Moyano desde el MTA ya denunciaba el negociado que se escondía detrás de la privatización de los fondos de pensión. Porque creemos que los trabajadores tenemos tantos derechos como el resto de los argentinos es que pedimos participar de las listas. Porque se demostró responsabilidad, capacidad y convicciones. Aprovechando las cámaras también propuso como un objetivo para este año, la aprobación del proyecto de participación en las ganancias. “Este año tiene que salir porque como decía Perón, cómo le vamos a negar la dignidad a los trabajadores, que son quienes general la riqueza de la tierra”.

Para finalizar le pidió a la presidenta que se vuelva a presentar en las listas porque ellas es la garantía de que se siga profundizando este modelo económico que le trajo dignidad a los argentinos. “Señora presidenta, si usted va a la reelección como la inmensa mayoría del pueblo argentino reclama seguramente todos los hombres y mujeres que dieron su vida por que los argentinos vivamos mejor, y en nombre de todos ellos el general Perón, Eva Perón y Néstor Kirchner, van a descansar en paz porque saben que el proyecto continúa en manos de nuestra compañera”