Fuerte amenaza a compañeros de la Juventud Sindical

28 febrero, 2011 at 19:15

En el marco de la iniciativa “florecen mil flores, pintamos mil escuelas”

Trabajaban en un Jardín de Infantes en El Palomar. “Van a terminar como Jorge Julio López”, les dijeron cuatro hombres armados. La Policía Bonaerense no intervino. En esa escuela retirarán un placa en homenaje al represor Agosti.

Florecen mil flores, pintamos mil escuelas” fue la consigna lanzada por el gobierno nacional y agrupaciones juveniles afines a la que se plegaron más de 20 mil jóvenes de todo el país. La iniciativa renovó 600 establecimientos escolares bonaerenses de todos los niveles y 400 de las provincias de Chaco, Tucumán, Entre Ríos, Córdoba, Salta, Santa Cruz, San Juan, Santiago del Estero, La Rioja, Misiones, Formosa, Jujuy y Mendoza. Sin embargo, para un grupo de voluntarios de la Juventud Sindical de Morón, perteneciente a la corriente Nacional del Sindicalismo Peronista, la experiencia no pudo ser tan gratificante como esperaban.

Ariel Alberto Franzese era el delegado a cuyo cargo había quedado el grupo de jóvenes al que se le asignaron los trabajos de renovación del Jardín de Infantes Nº 911 ubicado en El Palomar. Mientras pintaban el edificio, un grupo de cuatro personas armadas llegó abordo de un Fiat Palio gris y los amenazó de muerte instándolos a dejar los trabajos.

En diálogo con Tiempo Argentino Franzese explicó: “Estábamos por terminar el trabajo y vinieron cuatro personas que nos amenazaron de muerte para que dejemos de pintar el colegio, nos dijeron que íbamos a terminar en el Riachuelo, que nos iba a pasar lo mismo que a Jorge Julio López y que nos iban a pegar cuatro balazos a cada uno.”

Una vez que los agresores se fueron, los jóvenes llamaron al 911. Recién al cuarto llamado un móvil de la Policía Bonaerense llegó a la escuela. Minutos después de enterarse de lo ocurrido, los oficiales volvieron a la escuela acompañados del cabecilla del grupo de agresores que caminaba junto a ellos. “Venían caminando como si nada”, contó Franzese, quien los escuchó hablar. El agresor dijo que eran “unos negros de mierda que no podían estar pintando ahí” porque ellos eran los que mandaban en el barrio. El agresor se limitó a prometerle a los policías que no les iba a hacer nada adentro de la escuela pero aclaró: “Ahora cuando estén afuera no les prometo nada.” A pesar de esta nueva amenaza la policía lo dejó ir.

Frente a esa situación Franzese aseguró a este diario: “Le tuve que pedir disculpas a las maestras pero les dije que así no podíamos seguir, y aunque ya casi estaba terminado el trabajo, lo tuvimos que dejar así. No podía arriesgar la vida de mis compañeros.”

El delegado de la Juventud Sindical explicó además que esa escuela fue inaugurada por el ex brigadier general Orlando Ramón Agosti, miembro de la Junta Militar que lideró el golpe de Estado que dio inicio a la más cruenta dictadura militar de la historia argentina. La placa será removida en los próximas días en un acto porque, según le indicaron las maestras “es una vergüenza que esté ahí”.

Para Franzese la presencia de los jóvenes, sumada a la situación en torno a la remoción de la placa, puede explicar lo sucedido. “Quizás creían que nosotros teníamos algo que ver con lo de la placa y en este barrio viven muchas personas que vienen de familias de militares. No sé que pensar, quizás todavía tienen la misma mentalidad que los dictadores, se quedaron en el tiempo, en la época de la dictadura.”

Fuente: Tiempo Argentino – Publicado el 28 de Febrero de 2011