Fiesta de la Juventud Sindical en el Luna Park

24 agosto, 2012 at 16:23

Bajo la consigna “Las mismas convicciones, la misma lucha” más de 10 mil jóvenes trabajadores hicieron vibrar ayer el Luna Park junto a nuestro referente Facundo Moyano , al Secretario General de la CGT Hugo Moyano y más de 100 referentes de la Juventud Sindical que los acompañaron en el escenario. El Consejo Directivo de la CGT y los invitados seguían el acto desde un palco ubicado al pie del escenario. La imagen del compañero Felipe Vallese flameaba en las banderas, relucía en los pins y en las remeras que se repartieron.

Se cumplía el 50° aniversario de la desaparición física del primer peronista, un joven de 22 años, delegado metalúrgico y militante de la JP, y lo queríamos recordar con alegría. Como dijo Facundo en su discurso: “Recordar a Felipe Vallese nos permite entender la importancia de los trabajadores en la resistencia y es también revivir a Dardo Cabo, a Jorge Di Pascuale, a Amado Olmos, a José Ignacio Rucci y miles de hombres y mujeres que formaron parte de la heroica resistencia peronista”.

Al comenzar sus palabras nuestro referente y diputado nacional agradeció a cada uno de los presentes y pidió “un aplauso a aquellos que se animaron a venir” haciendo referencia a los diputados y senadores provinciales. Agradeció también a las organizaciones sociales y políticas que nos acompañaron en el acto.

Con una claro mensaje de unidad y remarcando que quienes hacen la historia son los pueblos y no las individualidades, Facundo sostuvo que “estaríamos traicionando a Felipe Vallese y nos estaríamos traicionando a nosotros si solamente resaltamos su figura individual”. En ese sentido destacó: “No podemos transformarlo a Felipe en un mito, sino que al igual que todos nosotros Felipe Vallese fue una realidad y hoy nos da razón de ser porque fue un joven militante y un delegado de base, pero sobre todas la cosas fue un trabajador y por eso lo desaparecieron”.

“Son los anónimos, los que no tiene ni voz ni nombre, los que llevan adelante la gestas de nuestro movimiento”, destacó Facundo frente a la atenta mirada de Ítalo Vallese (hermano de Felipe), Néstor Segovia (Secretario Adjunto de la AGTSyP) y Pablo Ferreyra (hermano del joven militante asesinado), entre otros. También recibimos decenas de adhesiones, entre ellas la del presidente de Aerolíneas Argentinas, el compañero Mariano Recalde.

Por otras parte Facundo señaló que alguien había dicho que nadie recordaba a los secretarios generales de la CGT haciendo referencia a José Espejo. “José Espejo fue un delegado de base, chofer de camión, y una de sus primeras incursiones gremiales fue defender a sus compañeros porque la empresa donde trabajaba se negaba a pagar el aguinaldo y las vacaciones. Recordar a Espejo como a todos estos hombres nos hace dar cuenta que la historia no la construyen los líderes o los presidentes, más allá de que podemos destacar sus decisiones y su trayectoria, la historia la construyen los pueblos”, subrayó el diputado nacional y miembro del Consejo Directivo de la CGT.

“Así como José Espejo defendió a sus compañeros de fábrica -continuó- supo ser secretario general de la CGT en tiempos de Perón y también fue el secretario general del ATLAS (Agrupación de Trabajadores Sindicalistas de Latinoamérica) y desde ese lugar apoyó la revolución minera de Paz Estensoro en Bolivia, apoyó la reforma agraria en Guatemala y como no podía ser de otra manera apoyó la Revolución Justicialista del general Juan Domingo Perón en Argentina”.

La fiesta de la Juventud Sindical a dos años del primer acto político, donde en aquella oportunidad compartimos el Luna Park con el compañero Néstor Kirchner, incluyó esta vez una puesta inédita en donde hubo show de luces, música, bombos peronistas voladores, banda en vivo para acompañar los videos institucionales, animaciones y una versión de la Marcha Peronista remixada.

“El mejor ejemplo de que las decisiones de los líderes son movilizadas por aquellos que luchan incansablemente por justicia es el de quienes pelearon y no permitieron que se apagara la llama por la lucha de los derechos humanos y es en ese sentido que tenemos que destacar a esas mujeres y a esas madres que lucharon contra la dictadura, contra gobiernos democráticos y que lucharon contra la impunidad”, afirmó el líder de la Juventud Sindical. Y remarcó que “el resultado de su lucha es la política de derechos humanos que se ha llevado adelante a partir del 2003 y hoy podemos celebrar que hay 106 nietos recuperados. En 20 años seguramente se va a recordar a un gobierno que hizo mucho por los derechos humanos pero también en 20 años nadie se va a haber olvidado de estas madres y de estas abuelas que lucharon por amor y pidiendo y reclamando Verdad, Memoria y Justicia”.

Luego llamó a la reflexión de todos los jóvenes argentinos y en particular se dirigió a quienes militan en la Juventud Sindical: “tenemos que reflexionar y entender cuál es la función que debemos que cumplir. Si son las gestas de los trabajadores y de los pueblos las que motivan las mejores decisiones, es necesario que sepamos que no podemos tener una función de meros aplaudidores, no podemos limitarnos a aplaudir, nuestra función es decir la verdad, es tener capacidad transgresora, nuestra función es criticar y tener un sentido de autocritica. Como decía Scalabrini Ortiz “en el que no lucha se estanca como el agua, y el que se estanca se pudre”. No vamos a permitir que los compañeros se pudran por limitarse a aplaudir; queremos compañeros que critiquen y digan qué tipo de país quieren”.

Facundo se refirió también a los discursos antisindicales, antiobreros y cuasi gorilas, como los definió. “Esto no sería un problema si solamente provinieran de empresarios que quieren conservar sus privilegios, esos discursos los escuchamos siempre; el problema es que esos discursos se emanan de usinas oficiales y se dirigen a quienes han sido el sustento de este proceso nacional que debe volver a ser popular porque el componente popular de cualquier proceso nacional se lo imprimen los trabajadores, el componente popular del proyecto son ustedes compañeros”, enfatizó.

Mientras miles de jóvenes transpiraban alegría y cantaban “Y ya lo ve, y ya lo ve, hay una sola CGT”.

También recordó al ex presidente Néstor Kirchner y dijo que “escuchábamos hace dos años en este mismo escenario las palabras del compañero Néstor Kirchner y decía que convocaba a una alianza policlasista entre trabajadores, empresarios nacionales y la clase media para conformar un frente nacional y popular que nos permita profundizar los cambios. Nosotros sabemos que en los años más aciagos, en las noches más oscuras de nuestra patria hemos sido el sustento y la reserva moral del movimiento nacional. Pero no somos ombliguistas ni sectarios; somos peronistas y movimientistas. Sabemos que con nosotros solos no alcanza, el problema es que hay algunos que creen que sin nosotros se puede”, subrayó.

Facundo criticó también al modelo sindical argentino luego de remarcar que “si bien puede ser perfectible, es ejemplo para todos los trabajadores del mundo porque tenemos el país con el mayor índice de sindicalización de Latinoamérica y esto no se debe a un gobierno sino a la lucha inquebrantable de los trabajadores y sus dirigentes”. En ese sentido señaló que “las críticas desde factores exógenos a la clase trabajadora tienen como objetivo debilitarnos y para el movimiento obrero la libertad sindical no es un fin en sí mismo sino un instrumento para la mejor defensa de los trabajadores. Por eso defendemos nuestro modelo sindical en esencia, por eso lo vamos a seguir defendiendo y lo vamos a seguir profundizando”.

Tras considerar que “queremos una Argentina para todos” el líder de la Juventud Sindical señaló “que después de ocho años de crecimiento de la economía seguimos con un 40% de empleo en negro, con un sistema tributario totalmente regresivo que hace que los más humildes paguen el 21% de IVA y también paguen ganancias y nos dicen que es un reclamo de la oligarquía quienes no tiene autoridad moral porque formaron parte de un gobierno que le recortó el 13% a los jubilados y a los estatales”. Y en ese sentido aseguró que “tenemos que escuchar que es justo que los argentinos negocien un 20% de aumento salarial pero no nos dicen lo comprometido que está un trabajador o un argentinos cuando todos los meses va al supermercado y ve que la inflación es del 25%. Nos dicen que señalando estas cosas le hacemos el juego a la derecha y me gustaría que alguien me explique qué papel van a cumplir Cargill y Monsanto en el proceso de izquierda. Porque si nosotros por decir esto le hacemos el juego a la derecha que alguien me explique qué es la izquierda. Creo que a la izquierda nuestra está la pared compañeros. No nos vengan con esos ideologismos. La izquierda es la gente, la izquierda son los trabajadores”, destacó.

Culminando su discurso el diputado nacional de todos los trabajadores pidió que “no busquemos enemigos donde no los hay”, al tiempo que advirtió que “el enemigo nunca puede estar dentro del campo popular sino que son los que quieren una argentina para pocos”.

“Tenemos una doctrina que actualizada les puede seguir solucionando la vida a los argentinos, es nuestra tarea reforzar esa doctrina y actualizarla. No vamos a cargar con el lastre de ser los responsables de dividir o de fraccionar el movimiento nacional. Hoy el grito que estremece tiene que ser la unidad del movimiento nacional, esa unidad irrenunciable por los que lucharon por una argentina más justa, más libre y más soberana”, culminó.

También dirigieron la palabra los referentes de la Juventud Sindical, Darío Maestra (Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa) y Cristian Oliva (ATILRA). Por su parte Darío Maestra recordó los 200 años del Éxodo Jujeño y en ese marco remarcó la necesidad de tener un país cada vez más federal. “Quiero en mis palabras dejar un mensaje de reflexión del por qué debemos constituirnos como un movimiento juvenil político-sindical a lo largo y a lo ancho del país, contando con el aporte valiosísimo de cada una de las provincias, proponiendo ideas, proyectos, para la verdadera profundización. Es la única manera de hacer una política más equitativa y que nunca vaya en contra de los intereses de los trabajadores y el pueblo en su conjunto. Las provincias debemos tener un rol protagónico en la toma de decisiones del ejecutivo nacional y así terminar con el centralismo porteño para que no se tomen medidas arbitrarias”, afirmó el compañero de Neuquén.

“Es la coherencia que ha mantenido el movimiento obrero conducido por el compañero Hugo Moyano lo que nos diferencia de otras juventudes, porque para nuestra construcción recabamos en lo más profundo de la doctrina peronista, y esas banderas no debemos abandonarlas nunca porque carga sobre nuestras espaldas la enorme responsabilidad de mantener viva la llama del legado del general Perón y la compañera Evita”, aseguró. Y continuó: “Esas banderas que han sostenido los compañeros que estuvieron en el MTA en las décadas más difíciles del país resistiendo en la calle ante el neoliberalismo, mientras que otros dirigentes que dicen llamarse peronistas tomaban la imperdonable decisión de traicionar a la patria entregando a cientos de miles de trabajadores para que caigan en la desocupación, la pobreza y en la indigencia mientras ellos se refugiaban al calor del poder de turno. Esta coherencia también nos diferencia porque mientras hoy en etapas difíciles como la que estamos atravesando, ellos siguen al calor del poder, nosotros decidimos refugiarnos al calor de los trabajadores.

Cristian Oliva, en tanto, hizo un repaso de la historia del movimiento obrero, de la lucha de los trabajadores, puntualizó que la dictadura cívico-militar iniciada el 24 de marzo de 1976 tuvo como objetivo destruir la matriz productiva de nuestro país y para eso tuvo que aniquilar al movimiento obrero y la prueba de ello es que el 63% de los desaparecidos era trabajadores, delegados de base y dirigentes gremiales. “Pese a toda esa persecución el movimiento obrero organizado opuso una considerable resistencia usando todos los mecanismos de huelga, porque la dignidad es lo último que se pierde, y fue así que la CGT conducida por el gran Saúl Ubaldini se preparó para dar una pelea directa, y nos viene a la memoria ese 30 de marzo de 1982 donde nuestros dirigentes llamaron a todos los sectores del país a la Plaza de Mayo para exigir el retorno a la democracia, movilización multitudinaria que terminó con una dura represión, con miles de heridos y detenidos y hasta un muerto en Mendoza”.

Luego llegaría la nefasta década del ’90 para concluir el plan económico impuesto por Martínez de Hoz que llevaría a la argentina al peor desastre en materia laboral. “Otra vez nos toca vivir un duro golpe al corazón de los obreros: traición y precarización laboral fueron las palabras más comunes, en esos años creyeron terminar su obra ganándonos la batalla cultural, en nombre del peronismo terminaron de entregar al país frente a los intereses extranjeros”, afirmó el concejal de Almirante Brown, referente de la JS y secretario adjunto de la seccional capital de ATILRA. “Nosotros fuimos hijos de la peor derrota que había sufrido el movimiento obrero organizado: nos tocó crecer con la desocupación y el desamparo, las suspensiones, los despidos, las privatizaciones, la flexibilización laboral, el hambre, la falta total del Estado, nos tocó vivir con un futuro incierto, donde día a día veíamos la desesperación de nuestros padres, aniquilaron los sueños, destruyeron la militancia, y traicionaron al pueblo argentino”, describió. Y en ese sentido destacó que “nuevamente el movimiento obrero a la altura de las circunstancias, en ese momento en que algunos hablaban del fin de la historia y decían que el país que supimos conseguir estaba en ruinas, un puñado de sindicatos con sus dirigentes a la cabeza, lanzó el histórico MTA, con el legado de Perón, leales a la doctrina peronista y desde la CGT se salió a confrontar con Moyano a la cabeza”.

“Con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia en el 2003 y de Hugo Moyano a la conducción de la CGT comenzaba a escribirse otra historia para todos nosotros. Perdimos mucho compañeros pero en esa resistencia conservamos un puente a través del ejemplo, ese puente es nuestra memoria que nos conecta con lo mejor del sindicalismo, conservamos en su lucha nuestra dignidad, por eso nos reconocemos herederos de la coherencia del MTA, porque fueron esos hombres que con sus gritos y su lucha hoy nos empujan a este camino y a ellos queremos decirles que la sangre que derramaron no será negociada, los ideales que defendieron no serán traicionados y la lucha que iniciaron no será interrumpida”, destacó Oliva al tiempo que señaló que algo cambió porque “hoy por reclamar lo que nos corresponde pasamos a ser extorsionadores, golpistas, opositores, por simplemente hacer lo que la historia nos demanda, que es defender los intereses legítimos de los trabajadores”. Y afirmó que “nos duele cuando hablan de profundizar y hace más de un año que no reciben a la CGT, porque este modelo que se dice nacional y popular se profundiza junto a los trabajadores, no sin ellos y menos contra ellos”, culminó.

Por último llegó el momento de escuchar las palabras del Secreta General de la única CGT legitimada por el voto de los trabajadores, el compañero Hugo Moyano.

Dijo al comienzo que se sentía orgullo de esta Juventud Sindical y que era muy emocionante para él compartir un acto así con miles de jóvenes trabajadores. Y afirmó: “Yo a los trabajadores les hablo desde el corazón”, lo cual provocó un estallido de aplausos y ovaciones en el Luna.

“Queremos que el gobierno de respuestas a los legítimos reclamos de los trabajadores” remarcó el líder de la CGT en tanto que consideró que “la justicia social es un salario digno y una vivienda digna”. Asimismo advirtió que para el gobierno “o sos esclavo o sos enemigo: y nosotros no tenemos vocación de esclavos”.

Por si cabía alguna duda aclaró que “nosotros siempre actuamos con convicción y hemos mantenido siempre la coherencia que es la lealtad hacia los principios”. También subrayó que “la dignidad tiene que vencer al miedo porque si el miedo vence a la dignidad no tenemos destino”.

Asimismo recordó al general Juan Domingo Perón y sostuvo que “la Revolución Justicialista es una revolución de paz porque es una revolución de conciencia, el cual es el único camino para alcanzar definitivamente la Justicia Social”. Y enfatizó que “hoy más nunca creemos en el movimiento nacional, donde tenemos que estar todos, porque el peronismo no es sectario ni excluyente”.

En otro pasaje de su discurso el compañero Hugo Moyano señaló que muchas veces “no se habla de ajuste porque es una palabra muy dura y la han criticado siempre, aunque prefieren hablar de ‘modernización de normas’ aunque en el fondo se diga los mismo”.

En tanto que una vez más expresó su deseo de que algún día un hombre salido de las filas del trabajo dirija los destinos del país, aunque en esta oportunidad se autoexcluyó para que quienes plantean falsas contradicciones no puedan confundir.

En cuanto a la interna de la CGT, el líder de los trabajadores aseguró que “algunos compañeros creen que si conforman otra CGT van a derrotar a Moyano pero no entienden que Moyano no es el problema sino que el problema es que no hay respuesta a los trabajadores”, concluyó.

Ya habían pasado casi dos horas desde el comienzo. Los jóvenes referentes de la JS junto a Facundo abrazaron al líder de la CGT. Los bombos peronistas caían desde el techo. Una versión de la Marcha Peronista remixada comenzó a sonar. Más de 10 mil jóvenes trabajadores con los dirigentes de la CGT la cantaban con el corazón. La imagen de Felipe Vallese se estampó en el Luna Park. “Un grito que estremece, Vallese no aparece” era la consigna hace 50 años. Hoy, como dijo Facundo, el grito que estremece tiene que ser la unidad del movimiento nacional.

Frases del discurso de Facundo:

“Son momentos en los que parece que sólo se puede ser u oposición u oficialismo, porque cuando levantas la mano para criticar pasas a ser opositor. La Juventud Sindical tiene que ser precisa y categórica en sus definiciones y en sus apreciaciones. Nosotros bancamos muchas medidas y las reconocemos como siempre lo hace el compañero Hugo Moyano. Bancamos la estatización de Aerolíneas, la nacionalización de YPF, la recuperación de la administración de los fondos de los jubilados, las paritarias y eso nos da autoridad para poder criticar y decir cuál creemos que es el rumbo más conveniente para beneficiar al conjunto de los argentinos. Por eso vamos a seguir reivindicando la lucha del MTA porque antes de que iniciara el proceso socioeconómico del 2003 ya peleaba por estas banderas”.

“Algunos insisten en que la historia comenzó en el 2003 y en ese sentido nosotros reflexionamos y decimos que para saber cuál es el rol que tenemos que cumplir en los distintos momentos de la historia es menester saber de dónde venimos para saber dónde ubicarnos hoy y tener un horizonte mucho más claro de hacia dónde vamos. Y en ese sentido el sindicalismo tiene mucho para contar: las resistencia en los 80 cuando se quería erosionar a la organizaciones sindicales con la Ley Mucci, la pelea en los 90 contra el proyecto neoliberal y las políticas del Consenso de Washington, la resistencia en el 99, en el 2000 y en el 2001. Eso es lo que nos da autoridad para decir cuál es el rumbo que creemos que es mejor para el país. Porque nosotros no somos una orguita efímera y tampoco somos producto de una decisión política, somos producto de la lucha, somos producto de la resistencia. Somos la Juventud Sindical y vamos a seguir profundizando esta lucha”.

“Nos dicen que con este gobierno nos han devuelto la patria que nos habían arrebatado con una frase que siempre dice el compañero Hugo Moyano y que es de la compañera Evita: “en cada trabajador está la patria”. Y los compañeros camioneros como los compañeros colectiveros y todos aquellos que peleaban en la calle contra el modelo neoliberal de los 90 tienen que saber que la patria en ese momento tampoco nos la habían arrebatado porque en cada trabajador que luchaba en las calles, en cada trabajador que ponía el pecho y el corazón peleando no por un sector sino por cada uno de los argentinos, ahí estaba la patria. Y mientras siga habiendo trabajadores que tengan conciencia de lucha y conciencia de la argentina que quieren tener va a seguir estando la patria por más que los procesos sean contradictorios a los intereses de los trabajadores”.

“Nosotros tenemos que luchar en defensa del conjunto de los trabajadores. No podemos permitir que se estigmatice el reclamo justo de los trabajadores, lo haga Macri o la haga el gobierno nacional tenemos que repudiar estas actitudes porque van en contra de un derecho constitucional que es el derecho a huelga”.

“La política no es creer que la gente tiene que entender lo que pasa por la cabeza de los dirigentes, la política es que nosotros interpretemos y entendamos qué pasa en la realidad de nuestro pueblo y a partir de esa interpretación saber cuáles son las mejores soluciones”.