Facundo Moyano: “Soy parte del sector más progresista del kirchnerismo”

28 septiembre, 2012 at 14:41

El hijo del líder de la CGT opositora se sigue reivindicando parte del oficialismo y apoya una agenda de profundizaron de las políticas. Aunque desde un estilo propio, no descarta que su padre encabece un proyecto alternativo.

Agustín Tosco y José Ignacio Rucci conviven curiosamente en un mismo cuadro. Entre doradas placas de agradecimiento, la pared todavía conserva rastros de kirchnerismo explícito: fotos de Néstor Kirchner, sonrisas de Cristina. A pesar del apellido, el dueño de la oficina ubicada en el primer piso del diminuto edificio del Sindicato Único de Trabajadores de Peaje y Afines (SUTPA) aún se reivindica como “parte del proyecto” iniciado en 2003. Facundo Moyano intenta surfear en las contradicciones que lo rodean.

Cinco días le duró la paz al hijo del líder de la CGT desde que asumió su banca como diputado nacional. El 15 de diciembre de 2011 su padre, Hugo, disparó desde Huracán con aquello de que no tenía “vocación de bufón”. Desde entonces, el diputado se convirtió en aquel al que sus compañeros de bancada empezaron a mirar con recelo, primero, y luego a criticar abiertamente.

“Cristina decidió apostar por mí, darme un lugar. Algunos malpensados dicen que fue para meterle una contradicción a mi viejo, porque la tensión ya estaba. Yo prefiero ser bienpensado”, dice mirando los hechos en retrospectiva.

Facundo Moyano conduce un sindicato pero no es un clásico dirigente sindical, ni por formación académica ni por look ni por modales. Lidera la Juventud Sindical pero habla de Marx y Lenin y marcha cada 24 de marzo. Se apellida Moyano pero aún hoy se dice kirchnerista (crítico). Tiene 27 años pero ya preside el club de fútbol de sus amores, Alvarado de Mar del Plata. Por lo demás, es un joven más o menos común: le gusta tocar la guitarra, cantar (rock nacional, folclore y tango, por mandato de su padre) y estar con su novia, Sofía. Habla pausado y con tono manso, piensa antes de responder, no frecuenta boliches y le dedica mucho tiempo a su entrenamiento físico. El gimnasio es cosa de todos los días y se cuida en las comidas. Y es capaz de juntar a Rucci y a Tosco bajo un mismo vidrio.

-¿Dónde sitúas el momento de ruptura entre el Gobierno y Moyano?

– Hubo hechos que demostraron la voluntad del Gobierno de sacarle el lugar de centralidad a los trabajadores. En un proyecto nacional y popular los trabajadores deben tener injerencia en el sistema de decisiones políticas. Cuando el Gobierno empieza a correr a los trabajadores de ese lugar, el movimiento obrero, que venía avanzando, tiene una reacción porque se da cuenta de que ya no incide en nada. El Gobierno dice “no te necesito más porque vos no te disciplinás”, niega su representatividad en términos formales y construye una CGT que se subordine.

-¿Moyano no tiene responsabilidad en esto?

-Puede haber habido acciones de la CGT, algún discurso quizá, que aceleraron los tiempos. Pero la responsabilidad es del Gobierno. Que los trabajadores y sus dirigentes estén en un segundo plano fue una decisión política del Gobierno.

-¿El gobierno de Cristina es una continuidad del de Néstor Kirchner?

-Es el mismo proyecto pero se encuentra en otra instancia, en la que nosotros entendíamos que había que profundizar. Y eso significaba presentar un plan nacional de transporte, empezar a discutir un sistema tributario que es regresivo, ir por la renta financiera, disminuir el IVA para los alimentos de la canasta básica, regularizar la tercerización que sigue siendo una herramienta de explotación laboral, discutir la matriz productiva, porque hoy tenemos una economía extranjerizada, discutir una ley de entidades financieras. ¿Qué falta para eso? Voluntad política.

-¿Moyano corre al Gobierno por izquierda?

-No, esta es la agenda del sector más progresista del Gobierno y yo me considero parte de ese sector, porque quiero avanzar, ir por más.

Setentismo puro

La Cámpora y la Juventud Sindical son estructuras jóvenes que crecieron casi en forma paralela. Pero no solo eso. Cuando Facundo Moyano obtuvo la personería gremial del Sutpa, fue Mariano Recalde quien peleó por ese derecho. El juicio por calumnias que recientemente el diputado le ganó a Clarín lo llevaron adelante los camporistas Julián Alvarez y Eduardo “Wado” de Pedro. “Estamos todos muy relacionados. Yo sigo considerando amigos a muchos compañeros de La Cámpora”, sintetiza Moyano.

-Sin embargo Andrés Larroque te criticó muy duro, dijo que sólo buscas figurar en los medios.

-No creo que sea bueno que dos representantes de espacios de la juventud nos chicaneemos. El “Cuervo” es un gran dirigente que trabajó mucho para que se profundice el proceso de politización de los jóvenes. Podemos tener diferencias, pero no se tienen que volver contradicciones porque si no estamos volviendo al pasado.

-¿Se están reeditando las viejas contradicciones de los ’70 entre la juventud sindical y la militancia política juvenil?

-A muchos les interesaría que fuera así. Nosotros debemos tener madurez y evitar eso. Desde la JS abrazamos fuertemente la causa de los derechos humanos. El otro día nos encontramos con La Cámpora en el acto de la Noche de los Lápices y nos vamos a seguir encontrando porque compartimos muchos principios.

-¿Tuviste discusiones sobre los ’70 con tu papá?

-Es un tema muy profundo. Siempre hay que analizar los períodos de la historia a partir de los resultados, ver quién ganó y quién perdió, y la conclusión es que con estos enfrentamientos de los 70 perdió el pueblo, por eso hablo de la importancia de no caer en los mismos errores. Nosotros tenemos que estar lo más cerca posible de La Cámpora.

-¿Cómo vislumbrás tu futuro en la política? ¿Hay lugar para vos en el kirchnerismo?

-Las circunstancias dirán dónde tengo que estar. Hay que ver si el kirchnerismo me sigue conteniendo, si profundiza o llega hasta acá. Depende.

-Si el kirchnerismo no te contiene, lo que hay del otro lado son De la Sota, Venegas, Duhalde…

-Yo me imagino con mi viejo y él tiene un proyecto político que va más allá de Duhalde, del Momo o de De la Sota. Nadie dice que no podamos construir nosotros una alternativa.

-¿Moyano se podría presentar a elecciones?

-Podría ser, hay que ver qué define él.

-¿Qué crees que tiene que pasar el 7 de diciembre?

-Según dice Clarín la cautelar se tiene que extender. Lo que dice el Gobierno es que se tiene que aplicar el art. 161 que obliga a desinvertir. No sé…. Clarín ha sido parte de la historia negra de nuestro país pero no creo que el problema se circunscriba a Clarín.

-¿La ley de medios se tiene que aplicar?

-Para mí que sí. Pero también la difusión de medios afines al Gobierno no deja mucho espacio para la pluralidad de voces.

-¿Quién crees que es el enemigo del gobierno hoy en día?

-Las redes financieras internacionales, las que establecen el orden social. El enemigo está en los que quieren un país para pocos, en el capital que concentra la economía. Yo no creo que el enemigo sea Clarín. Si Clarín algún día desaparece estos muchachos van a seguir estando, estableciendo el sistema de dominación.