Facundo Moyano: “La juventud tiene que ser rebelde y hacer crítica y una autocrítica”

5 junio, 2012 at 20:54

El diputado nacional y líder de la Juventud Sindical, Facundo Moyano, presentó en la Universidad Nacional de San Martín el proyecto de ley para regular la tercerización laboral. El panel, titulado “Proyecto de Ley de Responsabilidad Solidaria: herramientas contra la precarización, tercerización y flexibilización laboral”, estuvo integrado por la investigadora del CONICET, Paula Abal Medina; Pablo Ferreyra, hermano del joven militante asesinado en la vías del ferrocarril Roca, Mariano Ferreyra; y el intendente local, Gabriel Katopodis.

La iniciativa de nuestro referente propone modificar el artículo 30 de la Ley de Contrato de Trabajo para que las grandes empresas sean solidariamente responsables y así evitar la precarización laboral.

En la presentación, Facundo puso como ejemplo de esta forma de precarizar el trabajo el caso de Clarín, recordando el conflicto que en el 2010 llevó a medidas de fuerza que el grupo monopólico definió como “bloqueo”. Ese reclamo era para que la patronal respete los derechos de los transportistas, quienes estaban tercerizados; los camioneros que tenían que ganar $4500, ganaban finalmente $1600.

“Más allá de lo que se pueda legislar, tiene que ver también con las condiciones políticas que existan. En esto quiero ser claro, más allá de que he sido crítico de este Gobierno, lo entiendo como nacional y popular. Si hoy nosotros podemos impulsar un proyecto de ley que profundice el proyecto nacional, tiene que ver con que hay un gobierno nacional y popular que lo encabeza Cristina Fernández de Kirchner, que propone políticas que dan lugar a que un legislador de extracción gremial pueda presentar un proyecto para defender a los trabajadores”, señaló Facundo Moyano en el auditorio de la UNSAM. Aunque subrayó que “la juventud tiene que ser rebelde y hacer crítica y una autocrítica profunda para poder transformarse en generación, y poder proponer hacia futuro teniendo en cuenta que hay muchas cosas por cambiar”.

En ese sentido el líder de la Juventud Sindical afirmó que “profundizar el modelo es crear más trabajo digno” e insistió con que habiendo tantas asignaturas pendientes, nosotros tenemos que cumplir inevitablemente una función, un rol, de criticar constructivamente, pero de criticar y proponer. “Nosotros no nos tenemos que quedar en la descripción o el análisis, y decir hay un 34% de precarizados; nosotros tenemos que proponer políticas. Cuando nosotros hablamos de la Juventud Sindical o del Movimiento Obrero hacia la política, de dejar de ver el interés sectorial de la parte o corporativo, y empezar a proponer cuestiones que hagan al interés general, que los trabajadores o la CGT o la JS no solamente se preocupen por el mínimo no imponible de ganancia, o las asignaciones familiares o por la deuda de las obras sociales; que son reclamos totalmente legítimos del Movimiento Obrero Organizado, y que impactan sobre un sector que se ha beneficiado mucho pero que todavía no ha alcanzado la Justicia Social. Pero más allá de estas cuestiones que son propias del movimiento sindical organizado, tenemos que hablar también de los desocupados, de los precarizados, de los que están por debajo de la canasta básica alimentaria. De los jubilados, que mucho se ha hecho en los gobiernos tanto de Néstor como de Cristina, pero también tenemos que decir que el 74% de los jubilados no alcanza el mínimo vital y móvil, que están en la mínima. Tenemos que hablar de los trabajadores que están en un sistema formal de trabajo, pero que tampoco cubren la canasta básica, o que no cobran las asignaciones familiares”, remarcó Facundo Moyano.

Finalmente concluyó su disertación destacando la coherencia que ha mantenido el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, y aseguró que la Juventud Sindical pretende “un sindicalismo sano, un sindicalismo que se dé al debate, que se haga una autocrítica, y que tenga como premisa fundamental la defensa irrestricta de los intereses de los trabajadores”. Y concluyó: “este es el sindicalismo que encarna la JS, que no tiene una mirada sectaria o corporativa, sino que tiene una mirada hacia el conjunto de los trabajadores. Pero es inevitable la profundización del debate, si queremos la profundización del modelo”.

Por su parte, Pablo Ferreyra, hermano del joven asesinado en la vías el 20 de octubre del 2010, Mariano Ferreyra, quien consideró que “la lucha contra la tercerización fue la última bandera que levantó mi hermano, tomando una acción directa yendo a cortar las vías del tren, enfrentándose contra varios actores políticos de la actualidad que en este juicio esperemos tenerlos en el banquillo de los acusados”.

En cuanto al proyecto de ley presentado por Facundo Moyano, el cual ya tiene estado parlamentario, Pablo Ferreyra sostuvo que “el proyecto de Facundo claramente me parece una iniciativa interesante para empezar a discutir la tercerización laboral que se visibilizó con el asesinato de mi hermano”, en tanto que expresó que “la tercerización es la fragmentación de un colectivo laboral que antes era una unidad donde todos estaban bajo un mismo convenio y como herramienta, creo yo, su principal función es atomizar a la clase trabajadora y abaratar los costos laborales”.

En tanto Paula Abal Medina, investigadora del CONICET y docente de la UNSAM, aseguró que “quienes tienen más probabilidades de sufrir la tercerización precarizadora son los trabajadores jóvenes y los pobres y posiblemente también las mujeres”. Luego se refirió a la importancia del rol de los trabajadores en este proceso político y del protagonismo que tienen que tener las universidades en el debate político, el cual se ha recuperado y ha adquirido protagonismo a partir del 25 de mayo del 2003. “La creación y recuperación de universidades en territorios habitados por laburantes es una de las conquistas más importantes del tiempo político que vive nuestro país. Tenemos que transformar las universidades en hervideros que rebalsen de reflexión, de realidad y de iniciativa. Tiene que ser ésta una combinación indisociable, así como lo definía Rodolfo Walsh: ‘Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país, es una contradicción andante, y el que comprendiéndola no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra’”, puntualizó la socióloga.

“Más que juventud tenemos que ser generación. Hacer generación hacia adentro y desde aquí, porque esto implica asumir el pasaje del accidente del calendario, azaroso, caprichoso, para reconocer juntos los acontecimientos históricos que cargamos en nuestra memoria, que construyen nuestra sensibilidad y nuestra subjetividad”, reflexionó Abal Medina sumando así su punto de vista al debate acerca de si los jóvenes son el sujeto de la transformación. Y continuó: “No todos los jóvenes sufrieron la desaparición, el asesinato o la persecución de sus familiares, ni el hambre en tiempos de hiperinflación, ni el dolor lacerante de impedirnos desplegar nuestras capacidades como trabajadores; no todos los jóvenes tuvieron que resignar sus proyectos de realización de estudios para salir a parar la olla familiar a fuerza de changas cuando en la Argentina casi uno de cada cuatro no podía realizar una hora de trabajo remunerado a la semana; no todos los jóvenes sufren la discriminación racista de muchas instituciones y a la vez casi todas las organizaciones de trabajadores sufren la estigmatización permanente, la burla y el agravio de los grandes grupos económicos a través de sus aparatos de comunicación. Son distintos acontecimientos, distintos procesos, pero comunes si de construir una generación se trata”.

En la misma línea sostuvo que “la generación entonces tiene historia común y tiene clase social. Las generaciones hechas por quienes sienten o comprenden las injusticias sociales y las padecen. Se hizo y se hace generación en las luchas múltiples de las resistencias sindicales desde los ’90 en el MTA, la CTA y ahora la Juventud Sindical; organizando también los barrios y piquetes; en las luchas y consignas de las organizaciones de Derechos Humanos; en las agrupaciones estudiantiles de las universidades; en el 2011 y las asambleas; en el proceso abierto en el 2003; en el 2008 en la lucha contra las patronales del campo; en las movilizaciones que transformaron la muerte de Néstor Kirchner en una apertura del proceso político; en los miles de conflictos sindicales de bases que tienen a los jóvenes como protagonistas. Y hacia generación Mariano Ferreyra luchando contra la destercerización. Hace generación la Juventud Sindical cuando nos permite que estos proyectos puedan ser una realidad o por lo menos una posibilidad cercana”, subrayó.

Por último, la académica advirtió que “las luchas por delante son artesanales, tienen que ser exhaustivas, ínfimas y totalizadoras, en el conjunto y en cada rincón, en la relación capital-trabajo, en el día a día de fábricas y empresas el neoliberalismo se sigue actualizando. Como decía Cooke: ‘la inercia es reaccionaria. Obra a favor de lo que es y está’. Entonces luchar contra la inercia pasa a ser una consigna porque la inercia sigue siendo es neoliberal”.

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