Elecciones de delegados en Artes Graficas Rioplatense S.A.

21 febrero, 2011 at 22:16

No fue fácil llegar a concretar el acto eleccionario, teniendo en cuenta que la empresa había impedido que se realizaran en tres oportunidades: en septiembre, noviembre y diciembre del 2010 durante la huelga de hambre que llevaron a cabo los delegados impedidos de ejercer el ejercicio de la libertad sindical y el derecho a trabajar.

La empresa cambió la estrategia, en lugar de impedir la realización del acto eleccionario promovió la creación de una lista que compitiera con nosotros. No le fue fácil, tuvo que apelar a sobornos a unos y amenazas a otros, para conseguir los “candidatos” de la lista de la empresa.

Logrado el objetivo de juntar a estos traidores dispuestos a vender a sus propios compañeros, la empresa empezó a trazar una estrategia en función de conseguir lo que no había podido hacer con todo el poder que tiene y ostenta el Grupo Clarín: eliminar la representación sindical, desconociendo más de 100 años de derecho laboral. Para esto se ocupo por dejar afuera de la votación a cualquier compañero que pudiera votarnos, dándoles franco y vacaciones a todos aquellos que estaban identificados con nuestra lista. Más de cuarenta compañeros identificados claramente con esta comisión interna fueron licenciados. Diez de estos compañeros se acercaron y votaron.

Los comicios comenzaron a las diez de la mañana y a partir de esa hora se dejaría ver la clara actitud de la empresa de que la elección terminara mal. Mucho personal de seguridad privada y policía federal con carros de asalto apostados en las inmediaciones de la planta fue el contexto en que se desarrollo la votación. El primer problema llegó después del primer voto. Una persona que trabaja en recursos humanos y que es la encargada en gran medida de perseguir, suspender, castigar y hasta despedir a los delegados quiso votar. Con el aval del sindicato se lo impedimos y dejamos bien en claro que no iba a votar ninguna persona que trabaje en recursos humanos, ni mucho menos las personas que presten tareas y que tengan gente a cargo (gerentes, encargados, supervisores, jefes, ayudantes de jefatura). No por capricho, sino para respetar la Ley: está estipulado en el Art. 5 del convenio colectivo Grafico 60/89 que enumera puntualmente y sin lugar a interpretaciones a aquellas personas excluidas del acto eleccionario. Ante esta situación se acerco de forma intempestiva la escribanía que para esta elección había contratado la empresa. Sí, la empresa, a pesar que en el acta firmada dos semanas antes en el ministerio de trabajo había quedado claro que no podía haber ningún tipo de control empresarial de los comicios. Todo para promover el miedo entre los trabajadores.

El resto del día se desarrollo de forma más normal, más allá de las reiteradas discusiones con los jefes y encargados que querían votar. La actitud de la gente para con nosotros fue la mejor, a las 6 de la tarde ya habían votado los dos primeros turnos, votaron 205 compañeros y el calculo que teníamos sobre los votos nos daba hasta ese momento una ventaja no menor a los 60 votos. Los candidatos puestos por la empresa fueron corriendo a hablar con el gerente general y decirle que estaban perdiendo las elecciones.

Ante la posibilidad más que clara de perder las elecciones a pesar de todo el aparato que habían desplegado, hicieron un último esfuerzo y apuntaron todos los cañones al turno noche. Ahí se vio lo peor de esta empresa: puso un cordón de seguridad privada en la puerta de ingreso, comenzó a perseguir los delegados que caminaban el taller, amenazó a todo el que pudo y llamó por teléfono a casi la totalidad del turno para asegurarse que él que nos votara a nosotros no viniera, y el que los votara a ellos no faltara. Llegó a la vergüenza de traer en remis a los trabajadores que debían votar a su lista.

El recuento de votos termino siendo un parto, después de 6 años y medio, esa media hora tuvo a todos los compañeros con una enorme ansiedad. Imaginamos que peor debe haberla pasado Magneto y compañía. Por suerte y por el trabajo que realizó esta comisión interna, ganamos. Ganó esta comisión interna, ganó la justicia frente a la impunidad de lso poderosos, porque ganaron los trabajadores.

Votaron 269 compañeros:

Lista N° 1 DE LOS TRABAJADORES—— 139 votos

Lista N° 2 DE LA EMPRESA—————- 122 votos

Votos en blanco—————————- 6

Votos nulos——————————— 2

Este proceso, aunque suene exagerado, es histórico. El Grupo Clarín, a pesar de toda su artillería, tuvo que reinstalar a los delegados despedidos. Cinco delegados volvieron a su trabajo. Uno que fue despedido en el año 2008 y los otros cuatro después de la huelga de hambre de diciembre del 2010. Conseguimos también ganarle a una empresa que cuenta con todos los medios de presión que se puedan imaginar. Dinero, abogados, escribanos, amenazas constantes para con nosotros y también para con los compañeros que querían seguir confiando en nosotros.

Lo que se consiguió ayer es importante, pero no es más ni menos que la renovación del compromiso que asumimos cuando decidimos ser comisión interna: defender los derechos de los trabajadores y los pasos que vienen a raíz de esta renovación son los que tenemos siempre los delegados gremiales, trabajar.

Ayer el sufrimiento y la incertidumbre, hoy el festejo por lo que se consiguió pero mañana a trabajar para consolidar y poder transformar el hecho político del triunfo electoral en mejores salarios y mejores condiciones de trabajo. Esta victoria no solo es el fin de la impunidad del Grupo Clarín, sino el fin del miedo y el terror como arma de presión para con los trabajadores. Estamos bien, ganamos una batalla titánica, pero mañana sigue la guerra. Sí, aunque suene tremendista, esto es una guerra. Pero no una guerra de trabajadores contra empresarios, sino una lucha política por el modelo de país que queremos nosotros y que ellos no soportan. Nosotros queremos igualdad ellos privilegios e impunidad. Nosotros queremos un Estado que arbitre en los conflictos laborales, ellos uno que sea el garante de sus beneficios. Nosotros queremos un país con igualdad y justicia social para nuestros hijos, ellos quieren trabajadores sin dignidad, para que limpien su mugre.

Por Luis Siri