Diputados aprobó ley en contra de los trabajadores

25 octubre, 2012 at 20:57

El proyecto impulsado por el Gobierno Nacional para modificar la Ley de Riesgos del Trabajo fue aprobado ayer por 139 votos a favor, 82 en contra y 2 abstenciones. Al igual que la sancionada durante el menemismo, perjudica a los trabajadores cercenando derechos adquiridos durante el peronismo. Esta ley está hecha a imagen y semejanza de la aspiración patronal y olvida que los derechos laborales son derechos humanos.

De esta forma se corta así con un período en el que si bien no se avanzó todo lo que los trabajadores necesitan en materia de legislación laboral, se había legislado a favor de éstos. Con esta ley que promovió el Ejecutivo Nacional en complicidad con la Unión Industrial Argentina (UIA) y que aprobó el Congreso de la Nación, se le vulneran derechos a los trabajadores.

Mientras el bloque oficialista votaba este “engendro de la UIA” con los diputados del PRO y otros partidos de la denominada oposición, la CGT que lidera Hugo Moyano, la Juventud Sindical y la CTA que dirige Pablo Micheli, junto a agrupaciones política y sociales, permanecían frente al Congreso repudiando esta iniciativa que se sancionó sin escuchar la voz de los trabajadores.

Esta ley, que no tiene nada que envidiarle a la aprobada durante el menemismo, no trata la cuestión de fondo como la prevención de los riesgos del trabajo, sino que simplemente actualiza los montos indemnizatorios. Además, con la excusa de la “industria del juicio” y la búsqueda de la baja de la litigiosidad termina con la “doble vía”, es decir, con la posibilidad que tiene el trabajador de cobrar el seguro y luego ir a la Justicia si considera que el monto es insuficiente, lo cual es un derecho constitucional. Este proyecto ve en la vía judicial un afán de lucro del trabajador, en lugar de entender que esto es producto de la búsqueda de justicia. A partir de la aprobación de la “Ley De Mendiguren” se establece que la víctima es el victimario.

Nuestro referente y diputado nacional Facundo Moyano, quien no dio quórum y al momento de la votación se ausentó, durante su discurso en el recinto recordó que en 1995 la Ley de Riesgos del Trabajo del menemismo fue sancionada con el acompañamiento de sectores sindicales que fueron los mismos que en 1998 llamaban a Cristina Fernández de Kirchner para que diera quórum a la flexibilización laboral de Erman González. Y hoy son los mismos dirigentes que acompañan la “Ley De Mendiguren”: Rodolfo Daer (Alimentación), Armando Cavalieri (Comercio), Rubén Pereyra (Obras Sanitarias), Luis Barrionuevo (Gastronómicos), Andrés Rodríguez (UPCN), Carlos West Ocampo (Sanidad) y por supuesto el infaltable cuando se trata de entregar derechos de los trabajadores, Oscar Lescano (Luz y Fuerza).

“Es bochornoso el hecho de que veamos únicamente a empresarios defendiendo este proyecto de ley”, afirmó Facundo al tiempo que sostuvo que “no hemos escuchado ni un solo argumento sólido que sostenga la defensa de este proyecto de ley que indudablemente se tiene que llamar proyecto De Mendiguren”.

A continuación expresó: “Quiero en este sentido manifestar la postura de la central obrera a la cual pertenezco de oposición a esta ley porque no hace otra cosa que reafirmar el negocio de las ART y no hace otra cosa que reafirmar el negocio con la vida y con la sangre de los trabajadores”. Y concluyó subrayando que “la dignidad hoy se encuentra en los establecimientos de trabajo, en los trabajadores que hacen día a día la Patria y de ninguna manera la dignidad se encuentra en la aprobación de este proyecto de ley que es un engendro de la UIA”.

El 24 de octubre quedara como una mancha en el proceso abierto el 25 de mayo del 2003. La ley aprobada quita la posibilidad al trabajador de dirigirse a un tribunal para que haga una evaluación más integral del caso del damnificado y de esta forma una mayor comprensión incluso de las problemáticas de los accidentes laborales y las enfermedades profesionales. Y lo que es más grave: contradice el principio “in dubio pro operario” en el derecho laboral, el cual establece que el Derecho Laboral parte de una desigualdad, por lo que trata de proteger a una de las partes del contrato de trabajo para equipararla con la otra, a diferencia del principio de igualdad del Derecho Civil. Ahora el trabajador deberá recurrir a la Justicia Civil, o sea que se le quita el beneficio de la duda que el trabajador tiene por ser la parte más débil en cualquier litigio. Se eliminan así los principios protectorios que rigen en la Justicia del Trabajo. Ello sin perjuicio de la evidente inconstitucionalidad de la norma, pues no existe la menor duda que el juez natural, en casos de accidentes de trabajo, es el juez laboral.

Lejos de tener una actitud “librepensadora” como señaló el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, la Juventud Sindical y nuestro referente Facundo Moyano, demostró ayer la coherencia con la defensa de los derechos de los trabajadores y el sector al cual representa.