A 34 años, los lápices siguen escribiendo

17 septiembre, 2010 at 18:59

El 16 de septiembre de 1976 fueron secuestrados varios adolescentes de entre 14 y 18 años, acusados de delitos de Subversión por la dictadura. El 16 de septiembre de 1955 un golpe de estado, derrocaba a un gobierno democrático elegido por las 2/3 partes de nuestra población, amparándose en la “defensa de la libertad”. La fecha no fue una casualidad. Los militares que habían derrocado el gobierno de Isabel Perón el 24 de marzo del 76 sabían lo que hacían y por eso habían elegido el aniversario de la Revolución Fusiladora para llevar a cabo ese operativo que, con cinismo, ellos mimos bautizaron como “La Noche de Los Lápices”.

Durante los años 80 en el marco de la teoría de los dos demonios, la película que lleva el mismo nombre dio una visión maniquea del asunto, en donde los jóvenes secuestrados pasaron a ser “inocentes e idealistas, cuyo compromiso los había llevado únicamente a pelear por el Boleto Estudiantil”. Hoy, sin embargo, una nueva historia comenzó a escribirse. Otra historia estamos haciendo. Con la militancia de miles de compañeros, teniendo como ejemplo la incansable lucha de las Madres y Abuelas, y con la decisión política que este gobierno nacional llevó adelante, entendiendo que la memoria necesitaba de verdad y justicia, fuimos avanzando.

El día 16 de Septiembre la Juventud Sindical conmemoró un nuevo aniversario de la trágica “noche de los lápices”. Más de 600 compañeros de la JS y JS de La Plata marcharon junto a distintas agrupaciones por el mismo camino, donde hace 34 años la dictadura militar secuestró y torturó a 10 jóvenes militantes de la UES (Unión de Estudiantes Secundarios), 6 de los cuales aún continúan desaparecidos.

La marcha fue encabezada por la APDH (Asamblea permanente por los derechos humanos) y Facundo Moyano, quien en declaraciones a los medios platenses respaldó en nombre de la juventud trabajadora el merecido reconocimiento que debería darse con el Nobel de la Paz a las Abuelas de Plaza de Mayo, destacó la importancia de la participación de la Juventud Sindical en la movilización y resaltó que el mejor recuerdo y homenaje por hacer es “seguir luchando por lo que ellos lucharon, que trascendía un boleto estudiantil, los compañeros antes que nada eran jóvenes peronistas que lucharon por una patria justa, libre, y soberana”.

La movilización culminó en el palacio municipal, donde Emilce Moller, una de las sobrevivientes, dio un emotivo discurso. Fue Estela Carlotto quién cerró la jornada manifestando: …“y nosotras, nosotras somos parte de ese pueblo, no somos distintas, no somos heroínas, somos mujeres argentinas, estamos hablando de un Premio Nobel, si ese Premio Nobel saliera, si se diera, si creyeran que lo merecemos, no va a ser solo por el mérito de abuelas, somos las mujeres de este país, este premio es para todas las mujeres de este país, este premio es para una presidenta mujer que esta dejando la vida, que esta entregando y entonces, ojala que salga, para nuestro país sería el premio para el pueblo argentino y sino, bueno, la ilusión estuvo, el cariño de ustedes en esas firmas, en esas palabras gratas que nos alimentan que nos dan fuerzas para seguir, va a servir para que encontremos más de aquellos nietos que todavía faltan encontrar y lo digo con total sinceridad, no hay mejor premio para nosotros que encontrar un nieto.”

Desde la Juventud Sindical no queremos dejar de resaltar que todos los compañeros y estudiantes secundarios asesinados y desaparecidos en esos días eran jóvenes militantes del Peronismo, identificados con el ideario del general Perón y Eva Perón y convencidos de la necesidad de la organización política para poder llevar a nuestro pueblo hacia la Justicia Social. Tampoco podemos dejar de mencionar con cierta alarma la preocupación que vemos en el resurgir de cierto discurso que persigue a la militancia política, como si esto fuese un delito, sobre todo en algunas autoridades, que justamente ejercen cargos públicos. Para los que dicen que debemos pensar únicamente en los derechos humanos de hoy, les recordamos que hace 4 años volvimos a sufrir un golpe muy doloroso con la desaparición del compañero Jorge Julio López. Este acto nefasto representa el aparato ideológico y represivo de la derecha reaccionaria, que pretende que el pueblo argentino vuelva a sentir temor para expresarse y para denunciarlos; y que, fruto de ese mismo temor, se vuelva a aceptar la impunidad para los genocidas.
Creemos que la película cumplió su rol de denuncia en su momento en donde la política de DD HH del gobierno era fuertemente condicionada y contradictoria. Creemos también que hoy no podemos seguir negándoles la identidad a los compañeros, porque es hacerlos volver a desaparecer. No fueron secuestrados al azar, sino que en forma sistemática el Estado Terrorista se dedicó a terminar mediante el terror el proyecto de país que había nacido el 17 de octubre de 1945. Hoy sus banderas nos siguen marcando el camino de lucha, por un país más justo, libre y soberano. Por una educación pública que actúe como herramienta estratégica para el desarrollo y el crecimiento del país, en busca de dar respuestas a las necesidades de nuestro pueblo.

DANIEL RACERO; MARIA CLAUDIA FALCONE; MARIA CLARA CIOCCHINI; FRANCISCO LOPEZ MUNTANER; CLAUDIO DE ACHA; HORACIO UNGARO
COMPAÑEROS PERONISTAS, PRESENTES!

JUVENTUD SINDICAL